Le toco la mejilla, veo que me tiembla la mano y enseguida la retiro. Él me coge la muñeca, vuelve a colocar mi mano sobre su mejilla y cierra los ojos, como si estuviera sufriendo. O en la gloria. O quizá sea una mezcla de ambas cosas. Como si no lo hubieran tocado antes. Se me contrae el corazón. Como si yo no hubiera tocado a nadie antes...
Firelight. Alma de fuego
Sophie Jordan
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