Y decían que con el tiempo me iba a acostumbrar... No, no me acostumbro.
Cada vez que se acerca una despedida no puedo evitar "romperme" por
dentro. Y pienso, Gloria se positiva, aún quedan días... ¿Pero como ha
pasado el tiempo tan rápido?
Y voy a ratos, ratos en los que me
apetece llorar, ratos en los que pienso "¡Disfruta coño! No te comas el
coco." ¡Pero es que siempre me pasa lo mismo! Y me lo tomo como si fuera
lo peor del mundo, y se que no... que hay muchas cosas peores
(MUCHÍSIMAS).
Y estoy aquí, sentada en su habitación... mirando sus
cosas y pensando en que NUNCA voy a ser capaz de acostumbrarme a una
despedida.
No hay comentarios:
Publicar un comentario