Mi piel se tensa bajo su ronco susurro. Lo miro sin pestañear, esperando. Él se desliza hasta mi escalón, acerca su cara a la mía y ladea la cabeza. Su respiración es intensa, rápida. Llena el espacio, los escasos centímetros que nos separan.
Le toco la mejilla, veo que me tiembla la mano y enseguida la retiro. Él me coge la muñeca, vuelve a colocar mi mano sobre su mejilla y cierra los ojos, como si estuviera sufriendo. O en la gloria. O quizá sea una mezcla de ambas cosas. Como si no lo hubieran tocado antes. Se me contrae el corazón. Como si yo no hubiera tocado a nadie antes...
Firelight. Alma de fuego
Sophie Jordan
Y decían que con el tiempo me iba a acostumbrar... No, no me acostumbro.
Cada vez que se acerca una despedida no puedo evitar "romperme" por
dentro. Y pienso, Gloria se positiva, aún quedan días... ¿Pero como ha
pasado el tiempo tan rápido?
Y voy a ratos, ratos en los que me
apetece llorar, ratos en los que pienso "¡Disfruta coño! No te comas el
coco." ¡Pero es que siempre me pasa lo mismo! Y me lo tomo como si fuera
lo peor del mundo, y se que no... que hay muchas cosas peores
(MUCHÍSIMAS).
Y estoy aquí, sentada en su habitación... mirando sus
cosas y pensando en que NUNCA voy a ser capaz de acostumbrarme a una
despedida.